Mi experiencia con Rolfing

Hace un mes terminé un proceso terapéutico increíble que no deja de sorprenderme y quiero contárselos porque sé que más de alguna se podría ver tremendamente beneficiada de esta experiencia.

Años de clases de danza y yoga en el cuerpo me han ayudado con mi hiperlordosis, pero siempre llegaba a un punto donde si bien mi conciencia podía intencionar el alineamiento de mi postura, aparecía un límite. Muchos profesores me ayudaron con metáforas, con ajustes, masajes, etc. a comprender cómo sería mi postura recta, pero no lograba integrarlo del todo a mi mapa mental.

Después de probar masajes, acupuntura y ventosas que me ayudaron a lidiar con el dolor, decidí que era momento de buscar algo que me ayudara más allá, quería comprender mi columna y postura, pero ya no tenía muchas expectativas. Así fue como llegué al Rolfing, donde me sorprendí sesión a sesión al ir descubriendo un mapa de mi cuerpo totalmente nuevo.

Es un viaje de 10 sesiones, 1 a la semana, ese ritmo y duración fue importante ya que me permitió darle tiempo y espacio a sanar esa parte de mi cuerpo y mente, paso a paso fui ganando conciencia de la alineación de mi postura.

Una de las cosas que me hizo confiar en este tratamiento es que Jaime (mi terapeuta) me dijo que no se trataría de sumar más capas a mi postura, el “pararse derecha” como algo impuesto y actuado, esto se trataría de restituir el movimiento hacia algo más orgánico y sincero, y fue totalmente así.

Es tan rápida la respuesta al tratamiento que había sesiones que sentí que salía caminando distinta y que ya había algo que quedaba atrás y de lo que me liberaba. No necesitaba grandes esfuerzos, simplemente mi cuerpo estaba diferente.

Fui disfrutando de ver los cambios en mi práctica de yoga, descubriendo que tenía cada vez más espacio para mis posturas, percibiendo que podía trabajar extensiones de espalda sin dolor e incluso disfrutarlas! Algo impensable meses atrás!

El Rolfing trabaja sobre la fascia, membrana que recubre nuestros músculos y se relaciona con nuestros movimientos.

Probablemente Jaime les pueda explicar mucho mejor de qué se trata, pero las sensaciones que tengo como paciente es la de trabajar sobre una estructura que se había vuelto rígida, una red que cubre los músculos y que estaba seca, que luego del masaje se restituye, la energía puede volver a fluir a través y la movilidad se recupera, permitiendo que la conciencia lo integre al mapa de tu cuerpo. Tengo la impresión de que muchas veces en las posturas de yoga percibía mi cuerpo como partes fragmentadas, las piernas allá, los brazos acá, la espalda allá; con el Rolfing descubrí cómo entender las fuerzas y las líneas de energía de manera integrada y sentir el flujo entre mis brazos y piernas como un todo conectado. Las sesiones terminaron hace 1 mes, y sigo sin ninguna molestia en mis lumbares!

Les dejo los datos para que puedan contactarlo:

Jaime Núñez F.

(+56) 9 9396 7999

jaimenunez.f@gmail.com

Marín #0547, Providencia, Santiago

www.rolfingchile.cl

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