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Auto/Exigencia y Amor

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Mi primer trabajo como psicóloga fue realizando entrevistas de selección de candidatos que aplicaban a un puestos de trabajo, como todos saben una de las preguntas clichés es: ¿cuáles son tus fortalezas y cuáles son tus debilidades? La mayoría respondía en las debilidades : “soy muy autoexigente” , era una respuesta apropiada y desde el saber común deseable, porque a las empresas les gusta la gente autoexigente, saben que sin importar cómo, a toda costa ellos van a cumplir, ¿pero que implica esto para nuestra salud emocional?

De alguna manera hemos creado esta relación ambivalente con la autoexigencia, la deseamos porque nos hace rendir y sacar todo adelante, cumpliendo nuestras metas como sea, pero también nos atormenta, nos agota, no nos permite parar. 

La autoexigencia se vuelve lo mejor y lo peor de nosotras ¿Cuál es el límite entonces? ¿hasta dónde es bueno exigirnos?

Pienso que la autoexigencia se vuelve peligrosa cuando condiciona el amor hacia ti. Por ejemplo:  

– ¿Te gustas  sólo en la medida que cumples tus propias expectativas y las de los demás? 

– ¿Te gustas sólo cuando lo haces bien, cuando cumples, cuando tienes tus logros? 

– ¿Te castigas y rechazas cuando no estás haciéndolo como tu quieres o esperas?

– ¿Te rechazas cuando no sigues las pautas de lo que es saludable? ¿Cuando no tienes los resultados profesionales, económicos o de imagen que quieres?

Si tu respuesta es si, entonces te gustas o no te gustas, pero no has despertado por ti el verdadero AMOR

El amor es siempre incondicional, el amor no depende de si lo haces bien o mal, perfecto o imperfecto, te amas por ser tu misma de manera infinita bajo toda condición. Amarse, no es lo mismo que gustarse, y aquí hay una diferencia clave en la que la Autoexigencia puede ser un gran obstáculo.

Amarnos aún cuando no cumplimos nuestras expectativas o las de otros es el acto más consciente y saludable que puedes hacer por ti misma. Desde esa fuente de amor propio todo lo que venga hacia adelante será próspero. Pero si has aprendido que el amor se gana sólo cuando lo haces bien, y cuando lo haces mal te mereces el auto reproche, culpa, castigo,  entonces no es amor.

La autoexigencia es peligrosa cuando es obstáculo para el amor propio. Por eso, si te estás dando cuenta que necesitas desinflamar ese juez interno que te pide más y más, pon el foco en cultivar la relación de incondicionalidad contigo misma, no esperes que otro te ame con esta devoción sin antes haberlo hecho tu por ti. 

Cuando despertamos el código de que el amor no se gana por nuestros logros, y somos capaces de entregarnos soporte y apoyo incondicional, entonces todos los cambios son posibles! 

Vamos a conquistar ese Amor Propio que todo lo sana y a desinflamar ese viejo paradigma de Autoexigencia.

Espero que te resuene! Y atenta porque de esto vamos a seguir trabajando este 2020 ya que aquí encontré una clave que ha estado en la raíz de todo lo que hemos venido trabajando.

Con amor,

Fran

 

 

 

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