fbpx

¿Lo saludable te estresa?

Share on facebook
Share on twitter
Share on email

Hace un tiempo que me vengo cuestionando algunas cosas respecto a lo saludable, la alimentación, las dietas, los cambios de hábitos, etc. Trabajo día a día escuchando testimonios de mujeres que han intentado hacer sacrificios enormes por bajar de peso, controlar la ansiedad y comer “saludable”, sin embargo lo que me viene haciendo ruido es que en la mayoría de los casos, estos intentos vienen acompañados de un exceso de rollo mental.

Te cuento un ejemplo de los que escucho todas las semanas en el que te puedes identificar:

Tuve el cumpleaños de mi mejor amiga, fui a celebrar con ella dispuesta a “no romper” mi dieta, era un desafío no “cometer pecados”, pero no podía faltar a su cena. “Me porté bien” y pedí una ensalada cuando todos estaban disfrutando de pastas, pero el problema fue cuando llegó el postre y la torta, quería probarlo, pero “trataba de convencerme”, “no lo necesitas”, “no te hace bien”, “piensa en otra cosa”, “después te vas a sentir culpable”, “vas a romper el esfuerzo de toda la semana”, y asi un diálogo interno que duró minutos.

Algunas decidieron comer, otras se abstuvieron de hacerlo, pero lo importante aquí es, ¿CUÁNTO TIEMPO PERDISTE PENSANDO EN EL POSTRE? ¿CUÁNTO TIEMPO PASASTE EN TU MENTE EN VEZ DE DISFRUTAR Y PASARLO BIEN?

Pienso que todo ese estrés que te hace estar en tu mente, en ese diálogo que no te lleva a ninguna parte, y que te impide disfrutar y pasarlo bien, es igual o más tóxico que lo que evitas comer.

Todas estas sentencias acerca de portarse bien o mal, el pecado, la culpa, son una tortura, me parecen un exceso y no puedo creer que estar saludable se trate de algo así!

¿ Por qué quieres comer saludable?  Te invito a que respondas esta pregunta, porque a veces pareciera que el objetivo principal es cumplir reglas, y comenzamos a evaluarnos en base a qué tan buenas o malas somos para seguir reglas.

Yo como saludable porque quiero tener energía, estar sana para poder disfrutar y hacer lo que me gusta, sentirme vital para aprovechar mis días y mis años y así cumplir mis propósitos.  Es una manera de cuidarme, de darme amor, de decidir para mi lo mejor.

La alimentación saludable no es un fin en si mismo, es un medio para lograr nuestros propósitos, no permitamos que se convierta en culpa, en sacrificio, en exceso, cuando se trata de amor.

 

 

 

 

TOP