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Cuál es mi rutina y por qué

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Cuando piensas en la rutina, ¿qué te provoca?  Estoy segura que a varios les viene a la mente esta asociación entre la rutina y lo  monótono, lo que cansa,  hacer todos los días lo mismo como un círculo que termina por desgastar la inspiración y el entusiasmo.

Tendemos a pensar que la rutina es el enemigo y es lo que va debilitando nuestra motivación y deseo.  Es muy común escuchar que culpemos a la rutina por algo   que no hicimos o dejamos.  Decimos " la rutina me atrapó", "la rutina me consumió", "tenía la intención, pero luego entré en la rutina y lo dejé" , en fin, si nos ponemos a escuchar , muchas veces pensamos que es la culpable de que comencemos a funcionar dentro de la máquina y nos olvidemos de nuestros propósitos.

Hace un tiempo he estado revisando este tema y me he dado cuenta que la rutina puede llegar a ser una herramienta.  Tener rituales que se puedan repetir a diario es súper importante y creo que esto ha sido la clave en mi último año para lograr los propósitos que buscaba conquistar, te explico por qué.

Cuando tienes metas contigo mismo, para tu desarrollo personal y para lograr la vida que quieres tener, ¿cómo comienzas a construirlas? ¿por donde se empieza?

Es algo que vas armando paso a paso, hay acciones y miles de decisiones que tomas en el día a día que van colaborando en lograr o alejar el resultado final. Es en este proceso diario y cotidiano que se va tejiendo la consecución de esa meta.

Si, tus propósitos no los alcanzas por arte de magia, o porque de un día a otro tras un evento milagroso de pronto llegó. Se cultivan lentamente y es el resultado de un camino que se recorre consecuentemente.

En este punto es que la rutina puede llegar a ser tu gran aliado.  Tener acciones y decisiones que repitas a diario es la manera en que comienzas a construir esos propósitos.

Si tu propósito es sentirte mejor, más saludable, recuperar tu vitalidad y tu inspiración, entonces tu rutina debe tener rituales que repitas día a día que te lleven a ese puerto. No tomes tantas decisiones diarias desde cero, repite decisiones, que estas sean una rutina, significa que no importa lo que pase, lo haces día a día, esto te alivia un montón de tensión, tentaciones y desconcentración.

Por ejemplo, mi rutina sagrada:

  • Despierto temprano, amo las mañanas y cada día despierto a las 6 am.
  • Tomo una ducha tibia, aplico aceite en mi cuerpo, lavo mis dientes y mi lengua con un raspador de cobre.
  • Tomo un vaso de agua tibia con jengibre y limón.
  • Voy al shala y hago mi práctica de Ashtanga, si estoy en un lugar sin shala, lo hago en mi casa, pero intento vivir siempre cerca de una escuela.
  • Luego de mi práctica disfruto quedarme en silencio y meditar unos minutos.
  • Al salir preparo mi desayuno, es mi comida favorita del día!
  • Después de esto comienza mi día y mi trabajo.
  • Cerca del atardecer, si estoy viviendo cerca del océano voy a la playa, surf o meditación desde la arena.
  • Antes de ir a dormir, tomo una ducha, aplico aceites esenciales, cepillo mi pelo, ordeno mi pieza y tomo una taza tibia de manzanilla y semillas de hinojo.
  • Escribo o leo un ratito y siempre hago una oración del final del día, a veces es sólo dar gracias por unos segundos, y otras veces me inspiro más tiempo.

Esto lo repito cada día, aunque esté moviéndome en diferentes ciudades, este sistema me permite mantener mi salud, mi concentración mental y mi claridad emocional.

Ahora me pregunto, por qué antes rechazaba la rutina y hoy día es algo  sagrado para mi?

Creo que más que la rutina sea el enemigo, el problema es  cuando la rutina que tienes no te representa, no esta asociada a las metas y propósitos que tienes para ti y es un conjunto de acciones estándar. 

Cuando haces lo que se supone que hay que hacer por la edad que tienes, por lo que dice la sociedad, por lo que se ajusta a tu trabajo, entonces no estás siendo tú quien toma las decisiones de tus rituales diarios y por lo tanto estas tampoco te llevan al puerto que quieres ir.

Sin embargo cuando logras una rutina  hecha a tu medida es el mejor aliado para acercarte a tus propósitos, pasito a pasito, repitiendo día a día tus rituales, todo llegará. 

Te invito a revisar ese conjunto de acciones que repites dia a dia, modifícalos y ajustalos para que te representen y te lleven a donde quieres llegar!

 

 

 

 

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